jueves, 1 de octubre de 2009

District 9: buena película, mal engaño

Pasa que “District 9” es una película con una idea excelente, pero pasa también que no está bien llevada a cabo. Vamos por partes.

Estamos en Johannesburgo, Sudáfrica. Hace 20 años una enorme nave madre alienígena se “estacionó” sobre la ciudad y durante 3 meses simplemente se quedó ahí sin hacer nada. Un enorme operativo internacional permite abordarla y ver qué oculta en su interior: un puñado de extraterrestres en condiciones miserables: famélicos y moribundos.


La enorme nave madre sobre la ciudad de Johannesburgo.

Los sobrevivientes son bajados a tierra y justo debajo de la nave madre se arma un campamento “provisorio”. Veinte años después el campamento es una cruza entre la toma de Peñalolén, las chabolas de la Ciudad de la Alegría y un campo de refugiados palestinos o kurdos.

La película parte en el momento en que la MNU (Multi-Nacional United, una especie de ONU más violenta y mercenaria) decide trasladar a los alienígenas, llamados “langostinos” despectivamente, al Sector 10, que según ellos representaría una mejora en su calidad de vida, pero que no es más que un campo de concentración. Para esto, antes tienen que conseguir que los propios langostinos firmen una fórmula burocrática que los autorice a desalojarlos, por lo que se prepara una incursión militar al famoso sector 9 a cargo de Wikus Van de Merwe, un oficinista blanco y bastante torpe.

Wikus encarna al humano civilizado promedio, que tras la camisa, la corbata y el desodorante esconde la brutalidad, discriminación y la bestialidad propias del ser humano (¿o de las razas inteligentes?). Wikus es un producto de la sociedad, un pusilánime que repite sin cesar los cliches del mundo en que vive, sin detenerse a preguntar por su consistencia ética o moral.

La contraparte de Wikus es (o debería haber sido, a mi juicio) Christopher Johnson, un ‘langostino’ inteligente y ‘padre soltero’ de un pequeño langostinito bastante tierno.

La película gira demasiado en torno al "blanco" y es un poco majadera al recordar que por muy vestidos de terno y corbata que andemos por la vida, al final del día seguimos siendo las bestias a las que las mueve el miedo. Un excelente contrapunto a esa visión es el personaje de Christopher Johnson, el langostino, inteligente y de corazón (al parecer) noble. Merecía, creo, una escena que nos permitiera acercarnos a su vida y su drama, no explicativa, sino más bien un diálogo decidor e inteligente. Con un par de minutos hubiera bastado.



No, no es el Doctor Zoidberg es Christopher Johnson, el langostino que, a mi juicio, era mucho más empático que el humano. Dato freak: no por nada los llamaban "prawns".

El resto de los extraterrestres, por su parte, son seres que rápidamente se adaptan a la ley de la selva que impera en el campamento. Los más rudos sobreviven y ellos, como toda criatura viviente, lo saben y entran en ese juego. Se las ven con las mafias de nigerianos que les intercambian comida de gato (sí, les gusta la comida de gato en lata) por armas, robando, ocultándose y sobreviviendo a base de basura. La gente está cansada de ellos, ya no son una novedad atractiva, sino unos indeseables a los que no pueden echar.

Es en este sentido que District 9 lo hace excelente: plantea una idea muy potente y actual (la discriminación racial) de una manera clara, efectiva e interesante, sin embargo el tratamiento narrativo es, a mi juicio, su punto más débil y peor resuelto.

Los pseudo documentales que plantea, el uso de cámaras de seguridad y el narrador omnisciente hacia el final fueron, a mi juicio, un juguete que el director no supo aprovechar bien. Las voces se confunden y nunca sabemos quién nos está hablando y qué nos quiere contar.

Al principio, por ejemplo, la película parte con 2 documentales que, claramente no fueron realizados por el mismo equipo. Por un lado está el más reconocible y que se supone está hecho a posteriori. Éste relata los acontecimientos y los trata de explicar y darle una dimensión sociológica acudiendo a cuñas de expertos y entrevistas a gente común. Por medio de estos testimonios busca reconstruir y explicar la historia de Wikus.

El otro, sin embargo, es menos claro y deja muchas más interrogantes. Se trata de un documental hecho al propio Wikus donde se lo ve en su oficina, presentando al resto de sus compañeros, hablando de su trabajo y compartiendo el éxito que supone ser ascendido a jefe de la misión de desalojo de los langostinos.

A primera vista se podría pensar que es un documental hecho por la misma MNU como una forma de garantizar el respeto por los derechos de los extraterrestres, sin embargo esta visión no resiste análisis. Es imposible que una organización con rango internacional contrate a un incompetente incapaz de hacer bien un zoom, un encuadre o mantener el pulso.

Bueno, pero eso sería lo de menos comparado con otras fallas: si se trata (como podría pensarse) de un documental consentido por la MNU como una forma de trasparentar sus procedimientos es ridículo que Wikus hable a la cámara en términos claramente peyorativos y agresivos hacia los extraterrestres: los trata de ‘langostinos’, les llama estúpidos y se da el lujo de mostrar –muerto de la risa- cómo “aborta” a decenas de bebés aliens, que explotan como si fueran “palomistas de maíz”.


La ironía de la convivencia pacífica...

En este enredo de documentales, videos de cámaras de seguridad y el sempiterno narrador omnisciente, el único que sale perdiendo es el espectador que comienza a dudar de tantas voces discordantes que impiden un acercamiento más emotivo y menos efectista.

Al director le sale el tiro por la culata y en el proyecto de acercar el discurso cinematográfico a través del discurso propiamente periodístico, integra voces que diluyen el excelente contenido de la idea original. Así y todo, la idea es mucho más potente que la forma y logra imponerse configurando una película que vale la pena ser vista (no en los primeros asientos del cine, mejor lo más atrás que puedan).

Finalmente los dejo con el corto que Neill Blomkamp escribió y dirigió el año 2005 "Alive en Joburg" y que es la idea original de "District 9" (si no quieres spoilearte, no te aconsejo que la veas).




Ojo que acá incluyó una problemática muy buena que lamentablemente no trata la película y que tiene que ver con los recursos energéticos.

PD: Ojo que el prota, Sharlto Copley, es el nuevo Murdock de los Magníficos O.O

Read more...

Seguidores

Lo que leo

Myriam's bookshelf: read

Sobre Hombres Y Damas/ About Men and WomenLa Loca de La CasaEl enfermo imaginario / El médico a palosGrandes Pestes De La Historia / Disease and HistoryLas Seis Esposas De Enrique VIII/ the Wives of Henry VIIIPirómides

More of Myriam's books »
Myriam's  book recommendations, reviews, favorite quotes, book clubs, book trivia, book lists

Postre

  © Blogger templates The Professional Template by Ourblogtemplates.com 2008

Back to TOP